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Consejos Saludables Junio
Asma
Vitaminas, Minerales y Asma
Antioxidantes
Existe gran cantidad de evidencia que sugiere que el llamado estrés de oxidantes resulte en la inflamación y deterioro de los tejidos y del sistema respiratorio, y más tarde en daños en el sistema inmune. Esos bajos niveles de antioxidantes en las células pueden aumentar los riesgos en el desarrollo del asma. La deficiencia de Selenio en la dieta reduce la actividad del peróxido de glutatión en las células rojas de la sangre y está asociado con el incremento en los riesgos de asma; y los niveles bajos de ingestión de Vitamina C y E en la dieta aparentemente también incrementan los riesgos de asma. Cuando son muy altas las reservas de hierro en el organismo se incrementa la producción de los radicales libres y puede elevar los riesgos de padecer asma. La alta ingesta de antioxidantes puede reducir significativamente el estrés por oxidación y prevenir o minimizar los síntomas en el desarrollo del asma.
Según los investigadores de la Universidad de Washington, los suplementos antioxidantes de las vitaminas pueden ayudar a reducir los síntomas del asma. Los investigadores analizaron la cantidad de respiraciones hechas por los pulmones en 17 pacientes de asma. Se hicieron pruebas del los máximos niveles de flujo pulmonar de los sujetos mientras estaban corriendo sobre una banda y respiraban altos niveles de aire contaminado. Se pudo observar que en aquellos pacientes asmáticos donde la dieta incluía dosis diarias de 400 IU de Vitamina E y 500 mg de Vitamina C, se incrementó en un 18% la capacidad en el fluido pulmonar.
Vitamina E
Algunas investigaciones sugieren que la Vitamina E puede tener un efecto protector en contra del asma. En un estudio reportado en 1995, los investigadores evaluaron la relación entre la dieta y el asma en un periodo de 10 años en 77.866 mujeres entre los 34 y 68 de edad. Las mujeres con las más altas ingestas de Vitamina E tuvieron cerca de la mitad del riesgo comparado con las que tuvieron la tomaron en menor cantidad.
En un estudio en 1995, los suplementos de Vitamina E fueron incluidos en el tratamiento de los asmáticos, y se incrementaron en cantidad y actividad los glóbulos blancos, sugiriendo la mejoría en la efectividad del sistema Inmune.
Vitamina C
Las bajas dosis de Vitamina C pueden estar asociados a la incidencia del asma. Estudios epidemiológicos muestran relación entre la exposición a los oxidantes, infecciones respiratorias, y asma en niños y fumadores. También hay evidencia de que los oxidantes producidos en el organismo por la sobreactividad de las células inflamadas contribuye a la continuidad del asma. La Vitamina C es la mayor sustancia antioxidante presente en la superficie líquida de los sacos de aire pulmonares, donde podría existir una importante protección en contra de los daños generados por las sustancias tóxicas, así como de los radicales libres, los cuales pueden empeorar los síntomas del asma. Los bajos niveles de Vitamina C están asociados con el incremento en la reactividad bronquial.
Los síntomas de asma en adultos parecen incrementarse por la exposición a los oxidantes del medio ambiente y pueden disminuir con la suplementación de Vitamina C; aunque no todos los estudios muestran resultados positivos. La Vitamina C ha demostrado mejoría en la función pulmonar, en el funcionamiento de los glóbulos blancos y en la reducción de infecciones respiratorias e hipersensibilidad a las reacciones por la reducción en los niveles de histamina. La mayoría de los estudios realizados hasta ahora han sido a corto plazo y han demostrado los efectos inmediatos de la suplementación de la Vitamina C. Los efectos de la suplementación de Vitamina C a largo plazo aún son inciertos.
En estudios dobles con información reservada, 20 pacientes con pulmones bajo los efectos del asma fueron probados en descanso, antes y una hora después de recibir 2 g de Vitamina C en forma oral. El estudio involucraba una sesión de ejercicios de siete minutos sobre una banda y el funcionamiento de los pulmones fue verificado tras ocho minutos de descanso. Este procedimiento se repitió una semana después, con cada paciente que recibió medicación alternativa. En nueve pacientes se encontró un efecto protector en el ejercicio inducido sobre los sacos pulmonares hiper reactivos.
Vitaminas B
El incremento en la ingesta de Vitamina B6 puede reducir los síntomas de asma en algunos pacientes, particularmente en los niños. Un estudio hecho en los 70s analizaba el efecto de la terapia del Piridoxín (200 mg diarios) durante 5 meses, en niños asmáticos y encontró una mejora significativa en los síntomas, reduciendo los medicamentos contra el asma como los broncodilatadores y la cortisona. Los investigadores involucrados en un estudio en 1985 encontraron una impresionante reducción tanto en la severidad de los ahogos o ataques asmáticos en quienes tomaban suplementación de Vitamina B6. Sin embargo, no todos los estudios han encontrado efectos benéficos.
La terapia con la Vitamina B12 también puede ser valiosa en el asma en la niñez. Algunos estudios han demostrado beneficios con la Vitamina B12 inyectada, particularmente en quienes son sensibles a los sulfitos.
Nicola Reavley, with a foreword by Stephen Holt, M.D.
The New Encyclopedia of Vitamins, Minerals Supplements, & Herbs.
New York: M. Evans and Company Inc., 1998.
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